abandonai toda a esperança
“Extraviada, ingenua, por caminos
que recorría por primera vez,
me dejé seducir como una niña
por aquella casita. Su tejado
de chocolate, sus paredes dulces
llenas de fresas, guindas y barquillos
las ventanas de azúcar transparente
con los marcos de almendras y guirlache.
Con los ojos y la alma empalagados,
abandonada a aquel mundo de cuento,
abrí la puerta de vainilla y menta
sin mirar hacia arriba. Allí colgaba
un bonito cartel de caramelo:
‘Dejad toda esperanza’”.
(Amalia Bautista, “La Casita de Chocolate”)